Una valoración con otro ángulo: qué cambia cuando vuelves a la misma marca meses después, con la despensa ya medio llena y menos paciencia para promesas de etiqueta.
El contexto importa: no es lo mismo una primera compra guiada por una comparativa que una segunda hecha con la despensa a medio vaciar y una idea clara de lo que funciona en casa. En este caso, el producto se mantuvo estable en formato y origen, pero el uso se desplazó hacia el aliño en frío, donde el picor y el aroma se perciben sin la interferencia del calor.
Lo que no repetiría: el envase de plástico transparente sigue siendo el punto débil. Expuesto a la luz de la encimera, pierde matiz antes de la fecha impresa. Guardarlo en armario cerrado, como recomienda la propia ficha, cambia bastante la experiencia en la segunda mitad de la botella.